Aperturas en desahucios, ejecuciones y diligencias de entrada. Llegamos antes de la hora, abrimos cuando lo indica la comisión judicial y entregamos llaves a quien corresponda.
Con la fecha y hora del señalamiento bloqueamos esa franja en agenda.
Nunca por iniciativa propia, siempre bajo indicación del funcionario.
Cerradura nueva y llaves a quien determine el juzgado.
Factura detallada para incorporar al procedimiento.
Un alzamiento judicial es la apertura de un inmueble ordenada por un juzgado. Aparece sobre todo en desahucios por impago, en ejecuciones hipotecarias y en diligencias de entrada. La diferencia con una apertura normal es que el cerrajero no actúa por encargo del propietario, sino como auxiliar de la comisión judicial, que es el conjunto de funcionarios que se persona en el domicilio para ejecutar la resolución.
Eso cambia la forma de trabajar por completo. No se abre hasta que el funcionario lo indica, no se accede al interior por cuenta propia y no se entregan llaves a nadie que no señale expresamente la comisión.
Procuradores, despachos de abogados, administradores de fincas, entidades financieras y propietarios particulares que ya tienen señalada la diligencia. Lo habitual es que se nos facilite el juzgado, el número de procedimiento, la dirección y la fecha y hora exactas.
Si además se conoce el tipo de puerta o la marca de la cerradura, mejor, porque permite llevar el material adecuado desde el principio.
En una diligencia judicial hay varias personas citadas a la misma hora: el funcionario, el procurador, a veces la policía local y el propietario o su representante. Si el cerrajero llega tarde o no trae lo necesario, la diligencia puede suspenderse y hay que volver a señalarla, con el retraso y el coste que eso supone para todos.
Por eso, cuando aceptamos un alzamiento bloqueamos esa franja completa y llegamos con antelación, incluso en señalamientos de primera hora, que son los más frecuentes.
Lo normal es sustituir la cerradura en el mismo acto para que el inmueble quede asegurado y solo acceda quien corresponda. Según el estado de la puerta puede bastar con cambiar el cilindro o hacer falta una cerradura completa.
Si el inmueble va a quedar vacío una temporada, es el momento de plantear también protección antiocupa. Un piso recién desalojado, vacío y con cerradura nueva es justo el perfil que se busca.
Cuando el inmueble está ocupado es frecuente encontrar la cerradura sustituida o directamente inutilizada, a veces rellena con pegamento o con la bocallave destruida. En esos casos la apertura suele ser destructiva y conviene advertirlo por adelantado si se sospecha, porque condiciona material y tiempo.
En cualquier caso, la puerta queda asegurada con cerradura nueva antes de que la comisión judicial se retire.
Depende del tipo de puerta y de si la apertura puede ser no destructiva. Damos presupuesto cerrado por adelantado.
Lo importante es la fecha del señalamiento. Con conocerla, reservamos la franja.
Únicamente a quien indique la comisión judicial presente en el acto.
Sí, factura detallada con concepto y dirección, válida para incorporar al expediente.
Prestamos servicio de alzamiento judicial en los partidos judiciales de la zona, incluyendo Gandia, Oliva, Dénia, Cullera, Sueca y Alzira, para procuradores, despachos, administradores y particulares.
Llama al 614 57 58 71 con los datos del señalamiento y te confirmamos disponibilidad y presupuesto.
Puedes consultar y descargar nuestra lista de precios completa. Los importes son sin IVA y no incluyen material; el precio final se confirma siempre antes de empezar.
¿Lo necesitas hoy? Te damos precio cerrado en la misma llamada.