Persiana que no sube, cinta rota o motor que dejó de responder. La desbloqueamos, reparamos lo que falle y te decimos antes qué va a costar.
Si no sube, si baja sola o si hace ruido. El síntoma orienta bastante la avería.
Liberamos la persiana para recuperar el uso de la ventana o el acceso.
Cinta, recogedor, muelle, eje o motor, según lo que haya fallado.
Varias subidas y bajadas completas antes de darlo por terminado.
Una persiana bloqueada no siempre es una molestia menor. Si es la de un local, el negocio no abre. Si es la de una salida a terraza o a patio, puede dejar un acceso inutilizable. Y si queda a medias en una vivienda que se va a quedar vacía, deja la ventana expuesta.
Además, una persiana caída sobre el hueco es un problema de seguridad: cualquiera ve desde fuera que algo no funciona en esa vivienda.
La cinta rota es la más común. La cinta se deshilacha por el roce en la guía del recogedor y acaba partiendo, normalmente cuando la persiana está arriba. Se sustituye la cinta y, si está desgastado, el recogedor.
El muelle del eje roto se reconoce porque la persiana pesa muchísimo de repente. El eje lleva unos muelles que compensan el peso del tambor; cuando se parten, toda la carga pasa a la cinta y esta se rompe enseguida. Cambiar solo la cinta sin cambiar el muelle es garantizar otra avería en semanas.
En una persiana motorizada el fallo puede estar en el motor, en el condensador, que es la pieza que da el arranque, en el mando o en el final de carrera, que son los topes que le dicen al motor dónde parar. Un motor que zumba pero no mueve suele ser condensador, no motor.
Diagnosticar bien evita cambiar un motor completo cuando lo que falla cuesta una fracción. Lo comprobamos antes de proponer nada.
Cuando una lama se dobla o se sale de la guía, la persiana se atranca a media altura y forzarla empeora el destrozo. En muchos casos se pueden sustituir solo las lamas afectadas en lugar de todo el paño.
En zonas de playa es frecuente el descarrilamiento por viento, sobre todo en persianas de aluminio de terrazas expuestas.
Los cierres metálicos de comercio y las persianas de seguridad tienen mecanismos y cerraduras propias, con cerrojos de suelo y candados anclados. Cuando fallan, el local no abre ni cierra, y suele ser a primera hora o al final del día.
Trabajamos también sobre este tipo de cierre, incluidas las cerraduras del propio cierre metálico.
En la mayoría de averías sí, cinta, recogedor y muelle se resuelven en la visita. El motor depende del modelo.
Se te da precio cerrado por teléfono. Si hay que cambiar también el muelle, te lo decimos antes de empezar.
Sí, incluidos cierres metálicos y sus cerraduras.
Es prioritario porque deja el hueco expuesto. Dilo al llamar.
Atendemos averías de persianas en Gandia, la playa de Gandia, Oliva, Dénia, Jávea, Cullera, Sueca, Tavernes y el resto de la zona, tanto en vivienda como en local comercial.
Llama al 614 57 58 71 y descríbenos el síntoma, con eso ya te orientamos sobre la avería y el precio.
Puedes consultar y descargar nuestra lista de precios completa. Los importes son sin IVA y no incluyen material; el precio final se confirma siempre antes de empezar.
¿Lo necesitas hoy? Te damos precio cerrado en la misma llamada.