Cambiar el cilindro por uno antibumping cuesta poco, se instala en media hora y elimina la técnica de robo más usada en España. No hace falta cambiar la puerta ni la cerradura.
Comprobamos medida y tipo. La medida importa: un cilindro que sobresale es una invitación.
Te explicamos la diferencia real entre gamas, sin venderte de más.
Sustitución del cilindro sin tocar el resto de la cerradura.
Juego completo y tarjeta de propiedad para duplicados autorizados.
El bumping es una técnica de apertura que usa una llave modificada, limada hasta su perfil más bajo, que se introduce en el cilindro y se golpea mientras se aplica una ligera presión de giro. El golpe transmite un impulso a los pitones, las piezas móviles que bloquean el giro, y durante una fracción de segundo quedan alineados y el cilindro gira.
Lo preocupante es que no deja marca. La cerradura queda intacta y desde fuera nadie diría que han entrado, lo que complica incluso el parte al seguro.
Un cilindro antibumping incorpora pitones de formas irregulares, con perfiles en seta o en carrete que se atascan en lugar de alinearse cuando reciben el impulso. Muchos añaden además un segundo juego de pitones magnéticos o una leva desacoplada, una pieza que hace que aunque el cilindro gire, no arrastre el mecanismo.
El resultado práctico es que la técnica deja de funcionar y el ladrón tiene que pasar a fuerza bruta, que hace ruido, lleva tiempo y deja rastro. Casi siempre prefiere irse a otra puerta.
Un buen cilindro debe resistir tres ataques más. El ganzuado, que manipula los pitones uno a uno y se frena con los mismos perfiles irregulares. El taladro, que se frena con insertos de acero templado en el interior. Y la extracción, que consiste en agarrar el cilindro con unas mordazas y arrancarlo de cuajo, y que se frena con cilindros que rompen por un punto previsto dejando el mecanismo bloqueado.
Un cilindro que solo pone antibumping en la caja y nada más deja tres puertas abiertas de cuatro.
Un cilindro debe quedar enrasado con el escudo o sobresalir como mucho un par de milímetros. Si sobresale más, se puede agarrar con una llave grifa y romperlo por palanca en segundos, por muy bueno que sea.
Es un fallo de instalación que vemos constantemente: cilindro caro mal medido. Cuando vamos a instalar uno lo primero que hacemos es medir la puerta, no suponer.
El escudo es una pieza metálica que cubre el cilindro y dificulta el acceso con taladro y con herramientas de extracción. Los hay fijos y giratorios, estos últimos giran en falso cuando alguien intenta atacarlos.
La combinación de cilindro antibumping bien medido más escudo de seguridad es la protección más completa que se puede montar sin cambiar la puerta ni la cerradura, y sale por una fracción de lo que cuesta una puerta acorazada.
En la práctica casi siempre. El cilindro es una pieza normalizada y se sustituye sin tocar el resto del mecanismo.
Media hora aproximadamente, incluida la medición previa.
Sí, siempre que sea de perfil europeo. Lo comprobamos al medir.
Menos que en un bajo, pero el acceso por la puerta principal es la vía más usada en cualquier altura.
Instalamos cilindros antibumping en Gandia, la playa de Gandia, Oliva, Dénia, Jávea, Cullera, Alzira y el resto de la zona, con material de marcas contrastadas y llaves con tarjeta de propiedad.
Llama al 614 57 58 71 y te decimos qué nivel encaja con tu puerta y cuánto cuesta, sin compromiso.
Puedes consultar y descargar nuestra lista de precios completa. Los importes son sin IVA y no incluyen material; el precio final se confirma siempre antes de empezar.
¿Lo necesitas hoy? Te damos precio cerrado en la misma llamada.