La puerta se ha cerrado de golpe y las llaves están dentro. Antes de llamar a nadie, hay tres o cuatro cosas que conviene comprobar, y una lista bastante más importante de cosas que no deberías hacer.
Suena tonto, pero una parte de los avisos que recibimos se resuelven sin que salgamos de casa. Comprueba si alguna ventana o la puerta de la terraza quedó sin echar el pestillo, si hay un acceso secundario por patio o garaje, y si alguien de confianza tiene un juego de llaves más cerca de lo que crees.
Si vives en una finca con conserje o administrador, pregunta también. En bastantes comunidades hay copia de las llaves del cuadro y de accesos comunes, aunque no de tu vivienda.
Es la información que más cambia el trabajo y el precio. Una puerta cerrada de golpe solo tiene echado el resbalón, la pieza inclinada que engancha al empujar. Se abre en pocos minutos y sin tocar la cerradura.
Una puerta cerrada con llave tiene los pestillos echados, y si además es multipunto, con varillas que anclan arriba y abajo, el trabajo es bastante mayor. Sabrás distinguirlo recordando si diste vueltas de llave al salir o si simplemente tiraste de la puerta.
No metas radiografías, alambres, clips ni destornilladores en la cerradura. Es el consejo más repetido de internet y el que más dinero cuesta: lo normal es que el objeto se parta dentro del cilindro. A partir de ahí ya no hay apertura limpia posible y hay que sustituir el bombín.
No hagas palanca en la puerta ni en el marco. El marco se deforma con muy poca fuerza y enderezarlo o sustituirlo cuesta bastante más que la apertura. Y no quites el escudo ni desmontes la manilla pensando que vas a llegar al mecanismo, porque casi siempre se acaba dañando algo que estaba bien.
Cuatro datos: la dirección exacta con planta y puerta, si la puerta está de golpe o cerrada con llave, si es blindada o acorazada, y si has intentado abrirla ya por tu cuenta. Con eso se puede dar un precio cerrado por teléfono en lugar de un rango vago.
Ese último dato no es para juzgar a nadie. Si ya se ha intentado, cambia el estado de la cerradura y hay que ir preparado para otra cosa.
La solución de siempre, dejar un juego en casa de alguien de confianza, sigue siendo la mejor. Las cajas de llaves con código atornilladas a la fachada son cómodas pero conviene elegirlas con cabeza, las más baratas se abren con muy poco esfuerzo.
Si tienes costumbre de salir un momento al rellano o a bajar la basura, el hábito más útil es coger las llaves siempre, aunque sea para dos minutos. La mayoría de aperturas de golpe se producen exactamente así.
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Llama al 614 57 58 71 y te damos el precio cerrado en la misma llamada, antes de salir.
¿Puerta cerrada, llave rota o cerradura que no gira?